Javier ¨Cardenal¨ Domínguez debe su apodo a un corte de pelo medio raro que se hizo en la adolescencia. Habla siempre mirando a los ojos y nos cuenta con la misma pasión su interés por Gardel y la idea del cantor nacional, como su preocupación por la falta de lugares en donde mostrar su oficio: cantor.
¿Estaba presente el tango en tu infancia?
En casa escuchaban el programa de radio de Larrea, y todos los días de 7 a 7:05 de la mañana (en esa época me levantaba temprano) pasaban un tema de Gardel. Recuerdo disfrutar mucho de esos 5 minutos. Seguramente este hecho quedó grabado en mí y de alguna manera, tal vez, me haya influenciado.
¿Tu viejo era cantante?
Mi viejo (Santos Reyes Domínguez) cantaba tango, pero yo no lo ví. Era de la época en donde se cantaba con guitarras y se hacían dos voces, el hacía la segunda. Cuando grabé mi anterior disco, La Bagayera, me dí el gusto de meterlo a los 80 años a un estudio y cantar el vals Tu vieja ventana a dúo. Que según mi vieja, era el tema que él le cantaba a modo de serenata.
¿En dónde empezaste a cantar tango?
En el 89 empecé como guitarrista de Ángel Rico el hijo de Guillermo Rico, reconocido imitador de Gardel. Luego recorrí el circuito milonguero. En aquella época Omar Viola tenía el Parakultural en Chacabuco y ahí empecé primero solo con la guitarra y después con Los Cosos de al lao. En el año 96 gané el concurso Hugo del Carril.
¿Y qué significó ese premio para vos?
Me abrió muchas puertas, la posibilidad de cantar con la orquesta de Buenos Aires con Garello y García, con la de Dios Filiberto y Atilio Stampone, se podría decir que ahí comenzó mi carrera profesional. Después vino el disco con La Joven Guardía del Tango, Japón con los Cosos de al lao, Mora Godoy en Tango Emoción, Maria Graña, hoy aparte de las presentaciones estoy en La esquina Carlos Gardel y soy el reemplazo del Chino Laborde en la Sans Souci cuando está de viaje.
¿Cómo te formaste?
Con respecto a la guitarra soy autodidacta. Siempre estudié canto, si tuve un poco más de conducta y consecuencia fue en base a eso. Me dí cuenta que el tango no era moco de pavo y me empecé a formar. Primero con Héctor de Rosas que fue cantante de Piazzolla, luego con otros pero la que más me marcó fue Nora Faiman que también es profesora de Lidia Borda.
¿Quiénes son tus referentes como cantantes de tango?
A mí, me entró el tango por Gardel y es mi referente personal, me gusta mucho el tango con guitarra pero nunca me interesó el tema de imitarlo.
Creo que es indiscutido como cantante, pero lo que más me interesó es el tema interpretativo. Eso es fundamental. Si bien en el tango se valora mucho la capacidad vocal y la técnica, a mí, un gran cantante sin una buena interpretación no me conmueve. Gardel ha sido un cantante excepcional, técnicamente han existido varios en el mundo como él, pero que interpreten como Gardel ninguno. El junto a Goyeneche, Rivero y Raúl Berón son mis cantantes de cabecera y femeninas Nelly Omar.
¿Y de los de hoy?
Femenina: Lidia Borda y en varones me gustan Ardit, Lucero, Hidalgo, pero creo que el Chino Laborde es distinto. Tiene una intensidad… solo con Dipi y su guitarra, tiene una fuerza increíble!.
¿Qué opinión tenés del tango electrónico?
Una vez escuché que la música electrónica en realidad es música electrónica que se mixtura con tango, con jazz o con flamenco, pero en realidad nunca deja de ser música electrónica. En general estoy cerca de esa definición. A mí me cae bien que exista, el tango no debe encasillarse, hay que dejar que la cosa crezca.
¿Qué tipo de repertorio te interesa?
Me gusta mucho la relación entre el tango y el campo, me interesa ese límite. Gardel mismo viene de cantar cosas criollas. Esa impronta dentro del tango le da una particularidad muy interesante, esa idea de cantor nacional.
¿Qué nos podés contar acerca de tu último disco: TRIO?
Es un disco en donde estoy junto a Hernán Reinaudo y Ariel Argañaraz. Hacemos tangos tradicionales con arreglos un poco más libres, no tan netamente tanguero, sin forzalos para que dejen de ser lo que son. Los tres tenemos años tocando y cantando tango, por lo tanto el tema de que haya tango, lo dimos por descontado.
El disco salió el año pasado y anda muy bien, con buena crítica, salió en La Nación como uno de los mejores discos del año y a partir de marzo lo seguiremos presentando en vivo.
Por otro lado, ya estamos trabajando en el nuevo disco, en donde vamos a sumar gente al trío, percusión, una cuerda, etc... Este año armaremos el repertorio y en el 2012 lo tendremos listo.
¿Qué diferencias existen al cantar en una orquesta o en el trío?
La diferencia es que en la orquesta si bien te da un formato más grande, más potente, de alguna manera te acota a nivel interpretativo, uno es un instrumento más. En el tema con las guitarras es más libre, la dinámica es mayor y el acompañamiento esta más en función del cantante. No quiere decir que la orquesta no te permita interpretar, tenemos el ejemplo de Raúl Berón que lo desmiente.
¿Cómo es hacer un disco de tango en la Argentina?
Complicado. La música se baja de internet. La producción y grabación se la tienen que hacer uno mismo y es costosa. El disco más que nada se graba para que quede registro, un cantante sin disco es un artista ausente.
¿En unos años cambiará la forma de hacer un disco?
Creo que en un futuro vamos a terminar grabando y subiendo la música a internet directamente, y la gente la descargará. Y nos irá a ver en vivo, para mí la música es en vivo. Grabar un disco en un estudio no es lo mismo que grabarlo en un show. Hay una devolución energética que nunca vas a poder trasladarla a un estudio. Leí una nota de María Volante en donde decía que grabó el último disco llevando gente al estudio para tener ese ambiente.
Hay pocos lugares en donde ir a tocar, ¿No?.
Si bien se habla de un auge del tango y hay lugares para ir a bailar, cada vez hay menos en donde tocar, son 4 o 5. Es una paradoja que en la ciudad más tanguera del planeta no haya espacios en donde tocar tango. No quiero que las milongas rompan la caja fuerte para llevar a un músico a sus milongas, creo que tendría que haber condiciones desde el estado que ayuden a las milongas para que eso suceda.
Hay pocos eventos públicos relacionados con el tango…
Me encanta ver a Borenboin en la 9 de julio, pero hay que potenciar a nuestros artistas. Un 20% en artistas internacional y un 80% en artistas locales sería ideal. Sino parece maquillaje.
También falta promoción
Claro, fuera del gobierno y los medios especializados no veo mucho lugar para el tango en los medios de comunicación masivos. La gente consume lo que ve, lo que le llega a sus oídos y a sus ojos. Somos un movimiento que está en un buen momento, con mucha gente con talento, pero faltan vidrieras.
Está complicado pero aguantaremos, porque tenemos mucho amor por lo que hacemos y sobre todo porque somos cabezas duras.
Nota publicada en PUNTO TANGO Nº 52 - Febrero 2011. |