Propuestas para cada día de la semana que modernizan al tango; milongas queer y prácticas con novedosas técnicas y distintos ritmos, entre otras.
Antes de que empiece la clase en La Marshall , la pregunta se precipita desde unos vertiginosos y entrenados tacos: "Vine porque me dijeron que aquí puedo aprender a bailar como hombre, ¿es así?".
Como toda manifestación artística consolidada, el tango también tiene su vena subversiva y renovadora que desde hace algunos años viene generando un circuito de prácticas y milongas con un propósito claro: derribar, en algunos casos, o al menos cuestionar las pautas que solían acatar nuestros abuelos en sus mejores años.
Intercambio de roles, ausencia de "tandas" (delimitadas por esos temas que no son tango pero sirven de separador), mayor improvisación, incorporación de movimientos de otras danzas y tolerancia hacia las chicas que llevan zapatillas, en lugar de los típicos zapatos que viajan en mochilita de tela. Por ejemplo.
Abajo, propuestas para todos los días de la semana que aggiornan este "pensamiento triste que se baila", como lo definió Discépolo, a fuerza de afán experimentador.
Para empezar bien la semana, mejor tomarse todo con humor. Me río de la Plata se realiza los lunes en El Juvenil, Corrientes 4534. Antes de la práctica, se dictan seminarios y clases para principiantes "Buscamos abrirnos a otras expresiones, como el teatro y la fotografía, que vamos a ir incorporando a nuestro espacio", dice Fabiola, una de sus organizadoras.
En Práctica X , que se hace los martes en Humbolt 1464, la mitad de los alumnos son extranjeros. Suena Narcotango y Gotanproject pero también los clásicos de D´Arienzo y Di Sarli. El amplio salón permite coreografías para dejarse llevar.
"Cuando lo que se conoce como ´tango nuevo´ volvió de Europa, hubo una fuerte demanda por aprenderlo, y la practica se volvió un poco el refugio de los chicos para desarrollarlo", cuenta Raúl, uno de sus creadores.
Al día siguiente, podemos pasar a conocer Tangolab , en un salón a media luz de Niceto Vega 5248. Como en otras prácticas, hay exhibiciones y los profesores cambian mes a mes. Los domingos, ahí mismo funciona Loca!.
Organizada por Pedro Benavente, mejor conocido como El Indio, y Santiago Bouso, de sólo 23 años, Tangolab integra un circuito de reciente aparición que trabaja en forma coordinada y en un radio de pocas cuadras. También, impulsan un proyecto denominado Tango Universitario , que busca acercar el tango a los jóvenes.
"Lo nuestro es un experimento social. Acá viene gente de todas partes y, aunque en su mayoría son jóvenes, también genera interés en la gente grande", sostiene El Indio, que también da clases en La Catedral , Sarmiento 4006, salón de 1880 que funcionó como silo de granos, lechería y frigorífico antes de refugiar al under arrabalero.
Otra opción para el miércoles es La Garufa , recién nacida en el Centro Cultural Konex.
Los segundos jueves de cada mes, se puede ir a Rara , que bien lleva puesto su nombre. Allí se baila al ritmo de otras músicas, "desde zambas hasta Massive Attack". La clase previa está a cargo del grupo Tangueteros, que utiliza la técnica de "tango por contacto".
"Venimos de una escuela tradicional pero nuestro objetivo es desacartonar. Pienso que el hombre también tiene que ponerse del otro lado, como sucedía en las primeras épocas", explica Gabriel, de Tangocool , sistema creado por él hace siete años. Es viernes, así que enfilamos para Club Malcolm, Córdoba 5064. Acá se pueden escuchar tangos viejos pero no tan conocidos, electrónicos y otros estilos de música.
A pocas cuadras de ahí está La Viruta . Se podría apostar que por el club de Armenia 1366 pasó el 99 por ciento de los que bailan tango. Aunque es muy probable que esos bailarines le hayan sido infieles al 2x4 en la misma noche con la salsa o el rock.
Todos con todos. En La Marshall, Maipú 444, los profesores (ambos varones) no hablan de "hombre" y "mujer" sino de "conductor" y "conducido". Se trata de una milonga gay pero abierta. "Al principio eran veinte personas pero con el boca a boca y el auge del turismo gay llegamos a tener 120", comenta Roxana, estudiante de antropología y organizadora.
Pero la propuesta no atrae sólo a parejas gays. "La idea central del tango Queer es no fijar el rol al sexo de la persona que baila. El público que viene es muy variado", sostiene Mariana, de Tango Queer , Perú 571. La tendencia ya cuenta con un festival propio, del que se realizará una tercera edición en diciembre.
Con orquesta en vivo. Además de bailarines emprendedores, los músicos también apadrinan sus propias pistas. Los lunes y miércoles, respectivamente, El Afronte organiza Bendita y Maldita milonga, con presentación en vivo de la orquesta. También en Perú 571.
Los jueves, dos posibilidades más. En la misma dirección que la última, funciona Montevideo , milonga inaugurada este mes por el cuarteto de tango Timotteo. Mientras que los músicos de Astillero se presentan en Independencia 572 .
Opciones de todos los colores para romper esquemas y bailar sin prejuicios.