Las milongas porteñas, son espacios que reúnen a muchísimos y diferentes personajes de la noche. Y entre tantos personajes hay muchos que -para quienes ya tenemos el ojo entrenado- son identificables a primera vista. Sea que se descubren por sus atuendos, gestos, miradas o rasgos físicos, estos ya forman parte de nuestra cultura milonguera, Están allí permanentemente haciendo que la historia de la creación del tango se repita, dejando que las culturas se mixturen aún más, que la historia vuelva sobre sus pasos y confirme que el conventillo fue el hacedor de tanta magia. Estoy hablando claro está, de Los extranjeros. En mayoría vienen principalmente de Europa, Norteamérica y últimamente Latinoamérica se anima un poquito más. Los más, vienen por poco tiempo y en diferentes épocas del año, pero su presencia se siente en oleadas realmente fuertes. Los que milongueamos, nos encontramos muchas veces con que en la asistencia total de gente en una milonga hay de un 30 a 40% de extranjeros! Hoy ellos son claramente el motor económico del Tango.
De ellos dependen cientos de hostels, hoteles, empresas de turismo, Taxi Dancers, bailarines, cenas-shows, restoranes, pubs, bares, negocios de arte & design, peatonales, ferias de ventas, artesanos callejeros, galerías de arte, escuelas y profesores de tango, Institutos de idiomas, casas de ropas, vendedores ambulantes y con seguridad montones de oportunistas, chorros y pungas.
Algunas reacciones de Argentinos/as, ante los extranjeros:
Atracción / Curiosidad: Toda persona en país ajeno, es exótica, y no es la excepción que el encontrar gente de países lejanos nos cause curiosidad, sea por idioma, acento, historia, costumbres o rasgos físicos.
Oportunismo: Algunos argentinos se acercan a las extranjeras por verlas “interesantes” y saberlas “itinerantes” teniendo esta última cualidad, la posibilidad intrínseca de un amor pasajero, exótico y sin compromisos. Las argentinas también suelen asistir a este tipo de experiencias, pero por lo que yo he llegado a percibir, en mucha menor medida y no lo buscan premeditadamente, o por lo menos no lo hacen tan evidente como los pibes del barrio.
Bronca: Algunas mujeres argentinas están enojadísimas porque muchos hombres buscan frecuentemente a las extranjeras para bailar y sienten que estas féminas invasoras les roban a los bailarines.
Gratitud o Egolatría: muchos argentinos, nos sentimos halagados, de que otros países e incluso “Potencias” (no olvidemos que fuimos criados bajo la idea de ser el tercer mundo); adopten, se conmuevan y se dejen seducir por algo muy nuestro. Sea en este caso, El tango, la música, el baile, el abrazo, el lunfardo, el folklore, el chamuyo, nuestra soltura sinceramente amistosa y confianzuda o en otros casos el asado, el mate, las empanadas, el choripán, el fernet “con coca”, los alfajores Jorgito, o la innegable belleza y gracia de la mujer argentina.
Amor: nunca falta alguno/a a quien el destino decide complicarle la vida; lo cual conlleva a su vez, complicársela al extranjero/a.
Amistad: Realmente no tiene fronteras y es la más sana de todas las mencionadas.
Racismo: Siempre hay algún idiota descerebrado. Ahora, porqué nos visitan? Que es lo que buscan?, que los atrae? y por qué vuelven? Una fija debe ser porque aquí nació todo, y que aquí están los mejores maestros, bailarines y músicos, pero no creo que sea solo eso. Porqué además, muchos quieren vivir entre nosotros! El tango ya está en todo el mundo y sin embargo todos los extranjeros y quienes viajan por trabajo, coinciden que en nuestra patria, las milongas tienen un gusto diferente. Estarán sintiendo o percibiendo en nuestra música y nuestro suelo las raíces propias de aquellos antiguos inmigrantes?. Sentirán en el sonido del tango parte de su pasado? Será el abrazo argentino, cálido, sentido, gentil y aún así apasionado lo que los conmueve? (*) o será esa extraña aspereza, textura, ternura, crudeza, modo o magia que algunos nombran como la “mugre” del tango?
Los foráneos con ansias de tango que vienen por poco tiempo, (de 1 semana a un mes), viven una vida de pesadilla. A veces toman más de tres clases por día y luego van a milonguear. Bailando más de 12 horas seguidas x día!, y esto todos los días, si los horarios les cierran. Se matan tratando de aprovechar hasta el último segundo de tango de sus estadías en Argentina exigiendo sus cuerpos, cerebros y pies.
Pero luego pienso en que me pasaría si no tuviera las milongas porteñas para ir cuando yo quisiera. Que pasaría si me faltaran los abrazos argentinos, las charlas de bar, la noche y las amigas y amigos tangueros. Y ahí creo comprenderlos y entender porqué he visto y sigo viendo a tantos extranjeros decirnos adiós con lágrimas en sus ojos. No entendía lo que amaban de nuestro Buenos Aires. No comprendía como no veían las terribles cosas que nos suceden a los argentinos, lo difícil que nos es laburar y vivir en esta ciudad violenta, cruel con las veredas sucias, llenas de gente durmiendo en la calle, donde hay quienes revisan basura para vivir y comer, Y aún así llegan aquí, pasan un tiempo y se enamoran de nuestra tierra y nuestra gente. Relacionándome con muchos de ellos, incluso haciendo amigos y amigas aprendí a mirarnos, a ver nuestra ternura debajo de todo lo malo, ví que admiran nuestra pasión, nuestro calor humano. Con su mirada empecé sentir mejor este otro sabor, que ellos no saben explicar pero que sienten que está aquí, y que para nosotros es natural, porque es nuestra esencia; esta suciedad que tiene nuestro tango. Aprendí a ver en sus ojos, muchas virtudes de mi argentina, o mejor dicho, de los argentinos e incluso de los porteños, apreciando más a muchas cosas de mi país, mi ciudad y mi gente, dándome cuenta que difícilmente hoy podría vivir en otra tierra, como dice Eladia Blázquez, y “pese” a las verdades de nuestro “Buenos Aires Negro” como canta Peche.(**)
Quiero en esta nota, saludar y agradecer a mis amigas y amigos extranjeros a quienes extraño mucho y recuerdo siempre con inmenso cariño.
(*) Ver la nota ya publicada “La marca y el abrazo en revista punto tango nro 27”
(**) (Escuchar Mi Ciudad Y Mi Gente de Eladia Blázquez y “Buenos días Buenos Aires” de Buenos Aires negro)
Nota escrita por Manuel Gonzalez - http://elamague.blogspot.com/
Publicada en la revista PUNTO TANGO Nº 45 de Julio de 2010.
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