PA QUE BAILEN LOS MUCHACHOS. Por Manuel Gonzalez. - Febrero 2011.
Hoy examinaré y trataré de esclarecer uno de los grandes misterios del tango:
Cuál es la razón de que (a diferencia de las mujeres), seamos tan pocos los hombres que bailamos Tango? La respuesta seguramente no es una sola, y probablemente sea bastante compleja. Nombraré entonces, varias de las que (a mi entender) son importantes causas de la reticencia de los hombres para aprender a bailar, y por tanto culpables de la gran diferencia de cantidad entre bailarines hombres y bailarinas mujeres.
LOS PREJUICIOS: El primer problema, es el prejuicio machista-social y existente, de que los hombres que bailan son afeminados. Aunque los tiempos están cambiando, en muchos aspectos la sociedad sigue condenando la sensibilidad artística-física del hombre, transmitiendo una imagen de que el baile se reserva solo para las mujeres. (Recordar la publicidad de Isenbeck de: “El que sabe, sabe”, en donde sólo se muestra correcto que un hombre baile si busca ligarse minas) (*); Otro buen ejemplo es la magistral película “Billy Elliot” (mírenla por favor, no se van a arrepentir.), y por qué no la escena de la “cinta de grabación” de la película “In & Out”. (*2). Otro prejuicio que persiste, es el de la estúpida idea de que el tango es aburrido, triste o anticuado. (*3).
LA FALTA DE CULTURA: Los hombres por lo general, no tene-mos una cultura de Baile. En cambio, las mujeres desde chicas y desde hace añares, son impulsadas a tomar clases de danza. Antiguamente era la danza clásica; hoy en los últimos tiempos, se ha sumado y puesto de moda que las niñas aprendan danzas Árabes y ya mas grandecitas danza contemporánea. También las niñas bailan desde chicas entre ellas jugando sin que nadie las critique, permitiéndoles una libertad o posibilidad de elección para las danzas en su futuro. A diferencia de esto, los niños no tienen la costumbre de ser incitados al baile, y de seguro un padre, jamás mandará a aprender danzas a su hijo y hasta es más que probable que una madre se resista a la idea de que su varoncito baile. Por tanto, debemos reconocer que estamos en un mundo machista que limita psicológicamente a los hombres, y esto tiene un enorme peso que se extiende a tanto jóvenes como adultos.
EL CIRCO: Otro hecho Lamentable, por el cual los hombres miran el tango como algo distante e imposible, es la teatralización de la danza en los Shows, TV y películas; que hacen ver al tango como algo, veloz, forzado, coreografiado, teatral, cuando no acrobático; y no social y posible “como es realmente el tango en las milongas”. El hombre en general - a diferencia de la mujer- no gusta de ir a ver espectáculos de danza. Creo que si un hombre busca ver acrobacias, preferirá alguna película de Artes marciales, “Cirque du Soleil” o “De la Guarda ”. Sin embargo, estoy seguro (ya que me encuentro entre ellos), que si el tango se difundiera como algo de barrio, divertido, sensible y comunicativo, la respuesta y acercamiento de los hombres a la danza sería mucho más efectiva y positiva.
EL MIEDO: Los hombres solemos tener miedo o vergüenza de que nos condenen por torpes, duros o faltos de gracia, por eso es que muchos hombres no se arriesgan a bailar: _“Soy un Tronco”, “Soy de Madera”, “Para el baile soy durísimo”, “Soy un patadura”, etc son epítetos y excusas que se ponen los hombres cuando se los invita a aprender a bailar tango. Pongo por ejemplo en mi es-cuela de tango: Es usual la mayoría de “Alumnas”, así que suelo otorgar becas para hombres principiantes y así poder equilibrar,
pero a pesar de ser, invitados “gratis” cuesta horrores que los hombres se animen a bailar!.
LA COMPLEJIDAD: El papel del hombre en el tango, posee tantos puntos de atención, técnicas y elementos a desarrollar, que lo hacen mucho más difícil que el papel de la mujer. (Leer mi anterior nota “Diferencias de aprendizaje entre el hombre y la mujer”, ya publicada en “Punto Tango N° 31”), así pues, cuando el hombre ve que la mujer aprende mas rápido que él, se siente disminuido, contribuyendo esto a la deserción.
El Tango Gay o Queer: Debo hacer notar, que hay un gran índice de nuevos bailarines hombres homosexuales, y que los lugares Queer o Gay de tango, ayudan muy positivamente al crecimiento del movimiento tanguero; pero esto no tiene ninguna incidencia en el crecimiento de bailarines hombres “Heterosexuales” (excepto los que estén por salir del Clóset claro). Los homosexuales, a diferencia de los hétero, nunca tuvieron problemas para acercarse a las danzas u otras artes (siempre predominan los gays en las artes dramáticas y danzas escénicas). Es por eso, que no pondré en la balanza estos nuevos índices a la hora de nombrar el acercamiento de los hombres al tango, pero si diré que es muy bueno que el tango se amplíe y llegue a todas partes.
LA DESERCIÓN: El índice de deserción de los hombres que empiezan o aprenden a bailar, a diferencia de las mujeres, es enorme. La mujer en general, tiene mucha paciencia, y continúa aunque no haya hombres en las clases (cosa muy común en casi todas las escuelas), bailando tranquilamente con otras mujeres para practicar. En cambio, cuando el hombre asiste a tango, si no hay mujeres, suele sentirse, aburrido, tímido, enojoso y hasta horrorizado en el caso de tener que practicar con otros hombres por falta de chicas (otra vez el prejuicio u homofobia). Además en el aprendizaje, los hombres no aguantan mucho las disciplinas artísticas-físicas sin ver progresos inmediatos y si algo artístico o sensible les cuesta, enseguida dicen “esto no es para mí”.
Entonces, nos encontramos con un montón de hombres que solo ven el tango como algo para artistas profesionales, otros que se
alejan de él por desprecio al baile o por prejuicios machistas, otros por temor al qué dirán o a que los califiquen de marica y otros porque no soportan la dificultad del baile y los ambientes de códigos cerrados. Entonces ante tantas trabas, dificultades y prejuicios, cuáles son los hombres que bailan tango?.
Creo que los que más se acercan al tango son: Los que gustan de la música; los que quieren ir de levante, los que tienen al tango como materia pendiente por recuerdos de familia; los que son obligados por su pareja para hacer algo juntos; los que se separaron de su pareja y están buscando un nuevo pasatiempo u alguna manera de olvidar un viejo amor, los que son curiosos del ambiente nocturno o milonguero, los que lo conocen por accidente acompañando a alguien, o los menos: los valientes a los que realmente les gusta y atrae la idea de bailar tango.
Para el hombre no es fácil acercarse al tango. Yo mismo recuerdo haber conocido el tango por una amiga que debió obligarme para que la acompañara a tomar una clase; y así me enganché (con el tango). Pero sea cual sea la razón, una vez que el tango nos toca el corazón, aunque sea un poquito, se nos queda atascado allí para siempre. Por eso es que trato en esta nota, no solo mostrar un hecho curioso, sino también acercar o animar a más hombres al tango, y mostrarles este arte como algo tan posible, maravilloso, artístico, mágico y tan emocionante como puede ser el jugar un picadito de fútbol en un potrero. Así que a bailar muchachos!, A bailar que la orquesta se va...
(*) para ver ingresar:
(http://www.youtube.com/watch?v=XOWFIbz9iAM)
(*2) idem arriba:
(http://www.youtube.com/watch?v=jt6OlzvtsP8&feature=related)
(*3) En esto, quiero resaltar el excelente trabajo otrora realizado por los varios Festivales de “Tango Joven”, en donde se mostraba a los jóvenes que el tango también formaba parte de su mundo, Valiéndose (entre muchas cosas) de la frase “Vos también sabes algo del Tango” acompañada por unos hermosos afiches dibujados y con frases magistrales y acordes al dibujo.