RAUL BRAVO, MAESTRO DE TANGO - Entrevista y Fotos: Juan Pablo Librera.

Raúl Bravo es un hombre con ideas claras y firmes. Ha transitado todas las etapas del tango y ha conocido a casi todos, incluso a los que hoy nadie recuerda. O casi nadie, porque él no olvida. A los 76 años, con su característico perfil bajo, este maestro de maestro nos sigue enseñando.

¿Cómo empezó todo?
Como empezó todo… yo tenía 20 años y practicaba boxeo en forma profesional. Competí para ir a las olimpíadas pero perdí la final en el Luna Park y largué el boxeo para siempre.
Acompañando a mis amigos, entré a una milonga. Me gustó, me fueron enseñando algunos pasos y los fui practicando con sus esposas, hasta que salieron… así arrancó todo. Todo se fue dando, el destino...

¿A dónde ibas a bailar en ese tiempo?
Mis primero pasos fueron en Bernardo de Irigoyen y Garay, en una milonga que se llamaba Salón Garay, después se llamó Mariel, después Dado Rojo y después los dueños vendieron y compraron un club en Tucumán y Suipacha; y esta desapareció.

¿Cómo eran los bailarines de esa época?
Yo a veces reniego porque los bailarines de aquella época, que fueron creadores de muchas secuencias, son descono-cidos. Se recuerdan más que nada los conocidos a partir del año 80; pero había muy buenos bailarines antes de ese año, que quedaron en el olvido, pero que yo recuerdo con cariño.

¿A quiénes te gustaría rescatar del olvido?
A Roberto García, Jorge Marquez que le decían ¨el loco¨, porque en el 40 bailaba de la forma que se baila hoy. Arturo el que creó el tango al revés, que inventó la milonga con traspié, era cocinero y muy amigo mío. ¨El lecherito¨ de Villa Urquiza, ¨Petróleo¨,¨ Campito¨, un tal Chamorro que bailaba con ¨la negrita Marta¨, Tararata de Quilmes que murió en un accidente de autos; y a un montón de gente que vivíamos enamorados de lo que hacíamos. Tenemos que agradecerles mucho a ellos lo que estamos viviendo hoy.

Había prácticas de tango en esa época?
Claro, yo iba a las prácticas, que en esa época eran solo de hombres, se pasaban secuencias de unos a otros. Te mira-ban y te decían: pibe vos caminas mal. Y te enseñaban, y no tenías que hacer otra cosa que caminar hasta que te saliera.

¿Cómo se crearon estás prácticas?
Generalmente en los barrios, los hombres, se reunían en las esquina entre las 8 y l as 9 de la noche y ahí se pasaban las
secuencias. Como vieron que se acoplaba mucha gente empezaron a buscar espacios en los clubes, y así nació todo. Yo iba Vélez a Flecha de Oro, ahí conocí a Teté.

¿Cómo empezaste con la docencia?
Leí en el diario un aviso en donde pedían maestro para la Academia de Manuel Dopazo, una de las más grandes que existieron. Ahí conocí a Antonio Todaro, con el que más tarde tuvimos dos academias (durante 15 años) y con el que creamos el sistema de enseñanza Todaro-Bravo: en donde se realiza una enseñanza de hombre a hombre, para que experimente los movimientos en contacto con el otro.

¿Era difícil dedicarse a enseñar?
Sí, por un lado, en la época de la represión, decir que eras maestro de tango era complicado; por otro lado, estaba un poco mal mirado el tango por la sociedad en general, no como hoy. Pero igual lo hacíamos, se abría a las dos de la tarde y cerrábamos a las once de la noche. Eran mucho menos alumnos que una clase de hoy. Con Todaro teníamos las academias pero a veces poníamos plata de nuestro bolsillo para pagar los gastos. Pero ser maestros de tango era nuestro berretín!.

¿Cómo fue tu etapa profesional como bailarín?.
No se podía vivir del tango, trabajé en el correo y después en un banco. Me habían convocado para hacer una gira con Mariano Mores, entonces pedí licencia para ir a bailar y me la dieron una vez, dos veces, pero a la tercera me dijeron: tenés que elegir. Les hice caso y dejé el banco por el tango. Por suerte después me fue bien.

¿En dónde bailaste?
En muchísimos lugares, reemplacé a Virulazo en El Viejo Almacén, bailé con Carlos Di Sarli en la reapertura del Cabaret Marabú, me fuí de gira con la orquesta de Juan D'Arienzo, hice una espectáculo con Libertad Lamarque y la orquesta de José Colángelo, fui primer bailarín y coreógrafo de la compañía de Mariano Mores.

¿Por qué dejaste el escenario?
En un momento me rompí una rodilla y dije: no va más y no fue más. Creo que el que pisa un escenario tiene que dar todo lo posible o no pisarlo. A partir de ahí me dediqué solo a la enseñanza. Doy clases hace más de 56 años.

Consejos para alguien que quiere aprender a bailar:.
El tango no es especialmente difícil. Hay que tenerle respeto y cariño. Practicar mucho, no hay otra. Como todo en la vida, primero están los palotes, para todos!!. Después hay que dejarse llevar y el tango es el que te va atrapando.

¿Cómo encarás tus clases?
En un grupo no todos tienen las mismas habilidades y hay que detectar las distintas capacidades y apuntalarlos. Vos sos flaquito; podés girar bien; y si sos gordito caminar bien, elegante, tener buen ritmo. Hay quienes les cuesta arrancar
al principio pero les ves pasta. Una vez que logran caminar bien se destapan. Es un orgullo inmenso cuando uno de esos que empezó flojo, sale adelante y uno lo ve bailar bien.

¿Quienes pasaron por tus clases?
Casi todos: Copello, Guillermina Quiroga, Pancho Martinez Pey, Christian Marquez, Pablo Villarraza, y muchísimos más que sería imposible nombrarlos a todos en este momento

¿Te imaginaste en algún momento sin dar clases?
Si no doy clases me muero.

Entrevista realizada por Juan Pablo Librera para la revista PUNTO TANGO Nº46 de Agosto de 2010.
Queremos agradecer a El Tacuarí (de Ruth y Andreas) por permitirnos realizar la entrevista en su estudio.

Sitio Web de Raul Bravo: http://raulbravo-maestro.blogspot.com/

VIDEOS DE RAUL BRAVO:
   
 
 

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